La gripe
Es una enfermedad contagiosa, causada por los virus de la gripe. La enfermedad puede ser leve pero a veces grave, e incluso provocar la muerte en ciertos casos, especialmente en ancianos y personas con enfermedades crónicas.
Se transmite fácilmente y suele presentarse en forma de epidemias anuales durante el periodo de otoño-invierno, y ocasionalmente en forma de pandemias (epidemias que afectan a varios países y continentes). La medida más eficaz para prevenir esta enfermedad es hacerse administrar la vacuna todos los años.
Algunas personas, entre ellas las de edad avanzada, los niños pequeños y las personas que padecen enfermedades graves o crónicas, tienen mayor riesgo de complicaciones serias a causa de la gripe.
Los virus de la gripe van cambiando todos los años, por eso es que hay que vacunarse anualmente, además de coexistir circulando varias cepas distintas cada temporada.
Síntomas:
La forma de presentación de la gripe varía desde síntomas leves a otros graves con gran afectación del estado general, y posibles complicaciones, entre las que la neumonía es la más frecuente.
Los síntomas básicos son: la fiebre, dolor de cabeza, dolor en el cuerpo, en las articulaciones y músculos y los síntomas respiratorios, siendo muy característico su comienzo brusco.
Otros síntomas de gripe incluyen: tos seca, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, también pueden presentarse síntomas digestivos, como náusea, vómito y diarrea, pero son más comunes en los niños que en los adultos.
En los pacientes con problemas crónicos, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, insuficiencia renal o hepática, generalmente provoca un agravamiento de su enfermedad, siendo una causa de aumento de la mortalidad en estos pacientes durante el periodo gripal
Complicaciones:
Las complicaciones causadas por la gripe dependen del estado de salud previo del paciente. En niños y jóvenes puede producirse sinusitis y otitis, también el llamado síndrome de Reye, (cuadro grave en el que se producen lesiones en la piel como si fueran grandes quemaduras), especialmente cuando se asocia a la utilización de aspirina, motivo por el cual este fármaco está contraindicado durante la infancia.
En los adultos, las complicaciones más frecuentes son las respiratorias, como la neumonía bacteriana, la bronquitis y el agravamiento de la insuficiencia respiratoria en los bronquíticos crónicos. Otras complicaciones son la deshidratación y el empeoramiento de enfermedades crónicas, tales como la insuficiencia cardiaca, el asma y la diabetes.
Propagación:
Los virus de la gripe se transmiten de persona a persona a través de gotitas de secreciones respiratorias que se lanzan al ambiente al toser y al estornudar. En ocasiones, es posible que una persona se infecte al tocar objetos (pañuelos, enseres de comida) que contienen los virus de la gripe y luego tocarse la boca o la nariz. La mayoría de los adultos sanos pueden infectar a otras personas, desde 1-2 días antes del inicio de los síntomas, hasta 5-6 días después de contraer la enfermedad.
Prevención:
La mejor manera de prevenir la gripe es vacunándose todos los años en otoño.
Las vacunas contra la gripe utilizadas son vacunas inactivadas (elaborada con virus muertos) que se administran mediante inyección habitualmente en el brazo.
Aproximadamente dos semanas después de recibir la vacuna, el cuerpo genera los anticuerpos que protegen contra la infección por el virus de la gripe. Las vacunas contra la gripe no protegen contra otras infecciones parecidas a la gripe causadas por otros virus.
Para disminuir la transmisión entre personas, se aconsejan una serie de medidas de higiene:
Taparse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda, tirando el pañuelo después de usarlo.
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.
Evitar acercarse a personas que estén enfermas.
No tocarse los ojos, la nariz ni la boca para evitar transmitirse los virus con las manos.
El paciente con gripe debe de quedarse en casa y no ir al trabajo, la escuela o centros públicos para evitar transmitir la gripe y que otros enfermen.
Diagnostico:
Se basa en los síntomas. La presencia de un cuadro de fiebre, malestar general, cefalea y tos, con secreción nasal en la época de la gripe, suelen ser los datos suficientes.
La necesidad de realizar estudios analíticos, radiografías o cultivos, la determina la existencia de síntomas propios de las posibles complicaciones de la gripe.
Tratamiento
Las medidas básicas en el tratamiento de la gripe son el reposo en cama, la toma de abundantes líquidos, en especial infusiones y jugos naturales.se debe de dejar de fumar y no beber bebidas alcohólicas.
Tratamientos sintomáticos:
Analgésicos y antipiréticos:
Alivian el malestar y el dolor muscular y de cabeza, y disminuyen la fiebre. Ejemplos: acetaminofeno o paracetamol, aspirina, ibuprofeno, ketoprofeno y naproxeno. Precaución: los niños y adolescentes no deben tomar aspirina.
Antitusígenos:
Evitan el estímulo de la tos. No deben de utilizarse sin indicación médica y, en especial, si existe tos productiva con abundantes secreciones, ya que al facilitar la retención de las secreciones, éstas pueden infectarse.
Expectorantes:
Ayudan a que el moco sea más fluido y facilitan la expectoración.
Descongestionantes nasales:
Disminuyen el grosor de la mucosa de las vías nasales y reducen la congestión.
Los medicamentos antivirales pueden ser utilizados en la prevención de la gripe, y para el tratamiento en personas ancianas o con riesgo de complicaciones, siempre bajo indicación médica.
Dr. Gastón González Palma
Apoquindo 4100, Las Condes.Santiago de Chile.
TEL. 2112555 - 2117445
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